Facturas emitidas contra ingresos declarados
El SAT tiene cada factura que emitiste. Compara los CFDI de ingreso del año, las cancelaciones y las notas de crédito contra lo que declaraste en los pagos provisionales. Una diferencia aquí es de las primeras que detecta la autoridad.
Facturas recibidas y deducciones
Para deducir un gasto necesitas el CFDI y que el gasto sea indispensable para la actividad. Revisa además la forma de pago: los pagos de más de 2,000 pesos tienen que hacerse con transferencia, cheque nominativo o tarjeta para poder deducirse.
- Facturas con el RFC y el uso de CFDI correctos
- Complementos de pago de las facturas pagadas en parcialidades o después
- Gastos personales mezclados con los de la empresa
Nómina
Cada pago de nómina debe estar timbrado, y las retenciones de ISR tienen que estar enteradas. Revisa también que las cuotas del IMSS correspondan a los salarios que pagaste.
Pagos provisionales e IVA
Los pagos mensuales tienen que cuadrar con la contabilidad. Si hay saldos a favor de IVA, conviene ubicarlos antes del cierre para decidir si se piden en devolución o se compensan.
Activos fijos
Las compras de equipo, vehículos o inmuebles no se deducen de golpe: se deducen por porcentajes cada año. Revisa que la deducción de inversiones esté calculada y que las bajas de activos estén registradas.
Buzón tributario y opinión de cumplimiento
Revisa los mensajes del buzón tributario y genera tu opinión de cumplimiento. Si sale negativa, es mejor saberlo en noviembre que cuando un cliente te la pida para pagarte.
Por qué conviene corregir antes
Cuando corriges por tu cuenta, antes de que la autoridad te lo requiera, en muchos casos no se imponen multas (artículo 73 del Código Fiscal de la Federación). La actualización y los recargos sí se pagan, pero el costo suele ser menor que el de una revisión del SAT.
Este artículo es informativo y no sustituye una revisión de tu caso. Las reglas fiscales cambian: revisa la fecha de publicación.
